Loo.
Tiene gracia que cuando vamos a un aseo público digamos que vamos al cuarto de baño. Pero en realidad no hay manera de bañarse en esos sitios. Los ingleses aún dan un paso más en el eufemismo y dicen que van al “loo”. Esto se deriva de la expresión francesa “l’eau”, “el agua”. O sea, que van al “agua”. Pero en francés, que aún queda más fino.
Besos romanos.
Los besos son un invento de los antiguos romanos. Ellos los llevaron por todo el Imperio, junto con sus legiones (supongo que primero las legiones y luego los besos). Los bárbaros no se besaban hasta que se romanizaron. Luego, los besos llegaron hasta América con los españoles. Y se universalizaron. Pensamos en los acueductos, las calzadas y los anfiteatros, cuando evocamos el legado de la Antigua Roma. Pero también están los besos.